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C�ncer  

 
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Aunque con dificultades y con momentos peligrosos que hay que acabar de conocer, en general

 

C�NCER: UN PROCESO BIO-L�GICO A NUESTRO SERVICIO

 

Bio-l�gico significa con l�gica de la vida. Como explicaremos a continuaci�n, del c�ncer se conocen sus causas tanto sutiles -conductuales, psicol�gicas, emocionales,�- como corp�reas -matrix extracelular, metab�licas, energ�ticas,�-. Este conocimiento permite afirmar que el c�ncer es un programa inserto en nuestro interior que se pone en marcha en situaciones de emergencia o de conflicto repetido, a fin de poder superar dichas situaciones; luego el c�ncer est� a nuestro servicio. Claro est�, cuando esto no se entiende, el c�ncer se ve convertido en una grave enfermedad a combatir sea con m�todos muy agresivos, los oficiales, que pueden acabar matando directamente, sea con m�todos menos-agresivos, los alternativos, que, afortunadamente, intoxican y da�an menos pero que tampoco son necesarios.

Una consecuencia de este enfoque es que el c�ncer es reversible en todas las etapas   -si no se ha llegado a un �punto de no retorno� que consideramos que absolutamente nadie �y menos los al�patas- est� hoy en d�a capacitado para precisar si se ha alcanzado o no[1]-. Para revertirlo hay que aplicar el principio de �lo primero, no da�ar�, y a continuaci�n cambiar las condiciones que determinaron su aparici�n, para lo cual es necesario conocer con precisi�n qu� significado bio-l�gico tiene cada c�ncer concreto. 

Todo cient�fico o m�dico o terapeuta o persona cient�fico-sanitaria en general o, sencillamente, vecino de a pie, conoce y reconoce que el cerebro dirige el conjunto del cuerpo. Pero ante un diagn�stico o delante de una persona enferma, se olvidan totalmente del cerebro y se dedican a buscar un microbio �cuanto m�s peque�o, mejor-, o una mutaci�n gen�tica, o una prote�na que se ha vuelto loca, o un paso metab�lico que se ha alterado, o... Y casi siempre pueden encontrar algo �fuera de rango o de orden�, ya que �l�gica y afortunadamente- somos de una complejidad extraordinaria, como se�alaremos.

Efectivamente, el cerebro dirige el conjunto de nuestra actividad biol�gica. Es m�s, el cerebro es el lugar de encuentro del complejo mundo corp�reo y del a�n m�s complejo mundo sutil, an�mico. A trav�s del cerebro, lo que nos impacta o perturba, nuestras vivencias y expectativas, nuestros sentimientos y emociones, nuestras esperanzas y nuestras decepciones, nuestros miedos y nuestras alegr�as, etc., etc.,  etc., repercuten en nuestro cuerpo. Y viceversa: nuestra alimentaci�n, los impactos de t�xicos o de ondas electromagn�ticas o de microondas o de las distintas poluciones, las condiciones de fr�o o calor o humedad u otras, el lugar donde dormimos o trabajamos, etc., repercuten en nuestra actitud y en nuestras ganas de vivir.

Adem�s, el cerebro dirige hacia la salud el conjunto de nuestra actividad (probablemente incluso la autodestructiva). Y sigue siendo el centro director de nuestra actividad vital incluso cuando la persona se dirige hacia la muerte, que deber�a ser no s�lo digna sino, sobre todo, consciente (buen desenlace que obstaculiza la desconexi�n de los neurotransmisores con morfina o sus derivados y con otros productos qu�micos que tambi�n rompen los complejos mecanismos de reequilibrio, de compensaci�n y de regulaci�n  -homeostasis-- de que disponemos).

 

�Por qu� el cerebro dejar�a de cumplir esta funci�n central cuando la persona tiene un c�ncer?

 

Importantes avances cient�ficos recientes permiten culminar investigaciones realizadas hace d�cadas y poder afirmar con rotundidad que hay buenas noticias sobre el c�ncer.

En 1931 se otorg� el premio N�bel de Medicina al Dr. Otto Warburg por sus estudios sobre la c�lula tumoral. Demostr� que no metaboliza ox�geno. Supuso que se deb�a a un defecto de funcionamiento de las mitocondrias, entonces llamadas fermentos respiratorios, sin poder explicarlo exactamente.

Hace pocos a�os, el Dr. Heinrich Kremer pudo culminar las investigaciones de Warburg aplicando los datos actuales aportados por la Biolog�a de la Evoluci�n sobre el origen de las c�lulas eucariotas, en particular que nuestro ADN es la acumulaci�n de los ADNs de las bacterias que han participado en la simbiosis. As� pudo explicar que las membranas de las mitocondrias se quedan cerradas de manera permanente por condiciones que se hallan en el exterior de la c�lula. Entonces la c�lula se vuelve cancerosa. Si mejoran las condiciones exteriores, las mitocondrias pueden recuperar su funcionamiento normal y la c�lula cancerosa revertir� a normal[2].

Desde 1981, el Dr. Ryke Geerd Hamer y sus seguidores se han apoyado en decenas de miles de casos de c�ncer para configurar un �mapa del alma y de la vida�. En este mapa quedan correlacionadas situaciones de conflicto o de emergencia, los puntos del cerebro donde impactan, y sus repercusiones en las partes del organismo que son dirigidos desde dichos puntos cerebrales[3]. Algunas de estas perturbaciones son llamadas c�ncer. Si se supera el conflicto o la emergencia desencadenantes, el proceso queda detenido y el cuerpo, dirigido por el cerebro, empieza a reparar lo ocurrido y vuelve �por un camino biol�gico que a veces puede ser peligroso; por ejemplo, cuando ha habido un conflicto de territorio, la reparaci�n pasa necesariamente por un infarto de miocardio- a la situaci�n normal.

 

Para entender mejor lo que decimos, es oportuno dar algunos elementos importantes del tipo:

  • El ser humano es de una complejidad y una potencia extraordinarias. As�, por ejemplo, y s�lo a nivel fisiol�gico, nuestro cuerpo contiene unos cien billones de c�lulas. Cada c�lula tiene m�s de veinte mil prote�nas, de las cuales unas dos mil son enzimas que catalizan unas diez mil reacciones bioqu�micas que est�n constantemente en marcha y que interaccionan entre s�. Cada c�lula posee 23 pares de cromosomas que contienen la informaci�n gen�tica conocida como ADN-nuclear, y cada uno de estos cromosomas tiene unos tres mil millones de pares de letras gen�ticas. Asimismo, adem�s del ret�culo endoplasm�tico y de un aparato de Golgi, cada c�lula tiene en su citoplasma numerosos ejemplares de cada uno de los diferentes tipos de org�nulos: ribosomas, lisosomas, centriolos, etc.

  • Las mitocondrias no son otro tipo de org�nulos como se crey� hasta 1988, sino que son bacterias viviendo simbi�ticamente dentro de nuestras c�lulas. Tienen una �cadena respiratoria� que les permite formar la mol�cula energ�tica b�sica, el ATP[4]. Utilizando ox�geno, de cada mol�cula de glucosa las mitocondrias obtienen casi 40 mol�culas de ATP,  mientras que las bacterias que producen su energ�a por fermentaci�n, obtienen s�lo dos mol�culas de ATP por cada una de glucosa. Este nivel energ�tico aumentado permite, entre otras cosas, la diferenciaci�n de las c�lulas en los organismos complejos.

  • Est� muy documentado que las mitocondrias son da�adas por antibi�ticos (dise�ados justamente contra las bacterias), (supuestos) antivirales, quimioterapia, radioterapia[5], etc. A la persona as� tratada, le faltar� energ�a. Luego estar� cada vez m�s d�bil y, entre otras cosas, sus c�lulas inmunitarias estar�n entre las m�s afectadas, ya que se multiplican m�s r�pido que el resto de c�lulas.

  • Que las membranas mitocondriales se cierren no es de por s� un hecho pat�geno, pues deben cerrarse cada vez que la c�lula se divide a fin de evitar la oxidaci�n del ADN-nuclear por los radicales libres de oxigeno formados en las mitocondrias como producto secundario de su respiraci�n. El problema surge cuando dichas membranas se cierran de forma permanente.

  • El cuerpo humano est� compuesto en un 70% de agua[6]. El restante 30% est� formado en un 10% por c�lulas y en un 20% por el matrix extracelular, descrito en los decisivos estudios del Dr. Alfred Pischinger en los a�os sesenta. Dicho matrix constituye el ambiente externo de las c�lulas y las influye en su alimentaci�n, en la eliminaci�n de sus desechos, en su potencial energ�tico,�; en resumen,  determina  su correcto funcionamiento.

  • En este matrix extracelular o Sistema de Pischinger hay finales de arterias e inicios de venas, terminaciones nerviosas tanto del sistema simp�tico como del parasimp�tico, etc. Luego la alimentaci�n, la respiraci�n, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, los conflictos vividos, las situaciones de emergencia,... incidir�n en �l. Si el matrix extracelular se anquilosa, degenera, rigidiza, etc., dejar� de llegar ox�geno, nutrientes, frecuencias y fotones de luz, y otros elementos vitales a las c�lulas y, en consecuencia, a sus mitocondrias.

  • Las mitocondrias mal oxigenas y mal nutridas van cerrando sus membranas de manera permanente, disminuyen su elaboraci�n de energ�a porque no pueden seguir obteni�ndola por respiraci�n y pasan a obtenerla por fermentaci�n; luego por cada mol�cula de glucosa forman casi veinte veces menos mol�culas de ATP.

 

Estos elementos permiten establecer una explicaci�n bio-l�gica del c�ncer para la que se puede partir tanto del nivel corp�reo como del nivel sutil. Su confluencia debe ser profundizada.

 

Desde el nivel corp�reo:

 

Si por razones diversas el nivel energ�tico baja de modo constante, se pierde el nivel necesario para mantener la energ�a y la informaci�n de diferenciaci�n celular. La c�lula se adapta a la nueva situaci�n y vuelve a su bien conocido sistema de obtenci�n de energ�a por fermentaci�n. Si el fen�meno es localizado en el espacio y en el tiempo, el desajuste es nimio y la persona no se entera de nada. Pero si tiene la mala suerte de ser �diagnosticada� en este momento[7], queda autom�ticamente reo de una amenaza de muerte que puede ser suficiente para provocar, por ejemplo a trav�s del sistema hormonal, otra alteraci�n metab�lica que a su vez ser� diagnosticada como �met�stasis�. E incluso el tratamiento agresivo del �tumor primario� y/o de la �met�stasis� puede generar otro impacto que a su vez sea diagnosticado como �una nueva met�stasis��

Si el proceso de disminuci�n de energ�a prosigue[8], las c�lulas transformadas contin�an creciendo hasta que la irrigaci�n sangu�nea no es suficiente para alimentarlas. Este problema se soluciona desde el punto de vista de la supervivencia de dichas c�lulas adapt�ndose a su entorno y utilizando el azufre contenido abundantemente en el matrix extracelular. Esto determina acercarse al punto de no retorno y a la muerte por caquexia, que es la causa principal de muerte por c�ncer. 

Por el contrario, el tratamiento debe dirigirse a aumentar la energ�a de la zona del cuerpo afectada para volver al nivel energ�tico normal, y as� las c�lulas puedan recuperar la informaci�n suficiente para determinar de nuevo la diferenciaci�n a trav�s de la actividad mitocondrial normal.

 

Desde el nivel sutil:

 

Una emergencia que se vive de manera que sorprende e impacta (como un casi atropello por un veh�culo, una p�rdida repentina del trabajo, un accidente grave del hijito de una madre diestra, la amputaci�n de una mama) PUEDE[9] vivirse como un fuerte impacto (respectivamente de miedo a la muerte, de territorio, de nido, de ataque a la propia integridad) que genere un impacto o diana en una parte u otra del cerebro (respectivamente en un punto del tronco cerebral, de la corteza frontolateral, del lateral derecho del cerebelo, del cerebelo) que se traducir� en el cuerpo (respectivamente en formaci�n de n�dulos pulmonares, en ulceraciones pulmonares, en n�dulos en la mama izquierda, en melanoma). Desaparecida la emergencia, habr� una vuelta al funcionamiento biol�gico normal (que pasar�, respectivamente, por el encapsulamiento o eliminaci�n por tuberculosis, por un carcinoma pulmonar, por el encapsulamiento o eliminaci�n por micobacterias, por una reducci�n por necrosis caseificante).

Pero tambi�n un conflicto constante en la vida diaria PUEDE provocar alteraciones semejantes. As�, por ejemplo, si un ni�o no se siente suficientemente atendido puede tener una p�rdida de confianza en s� mismo que se reflejar� en el mesenc�falo y le producir� una anemia; recuperada la atenci�n de sus padres, le aparecer� una leucemia reequilibradora. Una p�rdida grave de valor social puede vivirse como desvalorizaci�n que incidir� tambi�n en el mesenc�falo y repercutir� en una osteolisis; la alteraci�n ser� diagnosticada como osteosarcoma. Como �ltimo ejemplo, tener que convivir con una suegra a la que no se aguanta puede crear una situaci�n de �no poder digerir� que, a trav�s del puente cerebral, formar� un c�ncer de est�mago; superada la situaci�n con la suegra, se producir� una putrefacci�n, por hongos o por micobacterias, de la masa tumoral y el regreso a la normalidad.

De estos ejemplos, el carcinoma pulmonar, la leucemia y el osteosarcoma son falsos diagn�sticos de c�ncer (y a diario se est�n haciendo muchos similares). Los otros son c�nceres que empiezan a revertir en cuanto se ha superado la emergencia o el conflicto, y el equilibrio funcional se recupera si no se interfiere con tratamientos agresivos inadecuados.

 

Resumiendo: La causa del mecanismo adaptativo llamado c�ncer est� en nuestro entorno y en nuestra forma de vivir la vida. Pero parece m�s f�cil culpar a una mutaci�n gen�tica, o al tabaco, o a un t�xico, o a unas radiaciones, o a un microorganismo, que atrevernos a ver la realidad, a cambiarla� y a cambiarnos. La ventaja es que esto �ltimo depende en gran parte de cada una y uno de nosotros�

 

 

Barcelona, 4 de noviembre de 2006                                           Retoques: 15-8-7 , 31-3-9 y 19-11-9

 

 

Antonio Tagliati (Responsable del �rea C�ncer)                                      Llu�s Botinas (Presidente)

 

 

Plural-21

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[1] Hay numerosas recuperaciones de enfermos de c�ncer -y de otras enfermedades- dados por desahuciados o por muertos. Que tantos m�dicos �oficiales o alternativos- se permitan colgar diariamente numerosas etiquetas de �enfermo incurable� o de �terminal�, es consecuencia de lo limitado de sus conocimientos y de lo prepotente de su actitud. Adem�s, el concepto de �enfermedad incurable� es un invento de la Medicina Occidental Moderna; en las Medicinas Tradicionales no existe esta concepci�n, la cual tiene por s� sola consecuencias muy perniciosas.

[2] El Dr. Jordi Buxalleu, de Arenys de Mar (Barcelona), ha realizado una investigaci�n paralela y ha elaborado su propio tratamiento, avalado por una sesentena de desahuciados que se han recuperado -algunos hace m�s de 30 a�os- y cuyos datos aparecen en el libro escrito sobre �l.

[3] Se podr�an verificar las cinco leyes biol�gicas encontradas por el Dr. Hamer sin gastar ni un euro. Bastar�a contrastarlas con los esc�neres y con los historiales m�dicos archivados en los hospitales. En Psicolog�a se ha encontrado una asociaci�n entre tipo de personalidad (A, B, y C) y tipo de enfermedad (respectivamente: coronarias, nada, y tumores) que coincide con este enfoque.

[4] El AdenosinTriPhosfato constituye en torno al 95% de nuestra energ�a, y cada d�a necesitamos para poder vivir una cantidad de ATP aproximadamente similar a nuestro propio peso.

[5] El ADN-mitocondrial no tiene mecanismos de autoreparaci�n, como afortunadamente s� posee el ADN-nuclear. Luego las mutaciones producidas por estos tratamientos se acumular�n y ser�n trasmitidas por las mujeres a sus beb�s, ya que las mitocondrias s�lo se trasmiten por v�a materna.

[6] En realidad, de agua de mar, aunque esto queda para otro texto.

[7] Mucho cuidado con los �diagn�sticos precoces�, que mayoritariamente sirven para hacer falsos diagn�sticos, para fabricar �enfermos de c�ncer� y para reforzar la oncolog�a oficial al mejorar las estad�sticas presentando como �c�nceres curados� lo que no eran sino desarreglos metab�licos u homeost�ticos transitorios.

[8] Y tanto la quimioterapia como la radioterapia contribuyen ambas a reducir la energ�a.

[9] Este �PUEDE� indica que NO estamos ante un nuevo determinismo. La misma situaci�n desencadenar� o no el mecanismo se�alado dependiendo de la intensidad y del �colorido� con que se viva. Lo que s� puede asegurarse es que si aparece la manifestaci�n, la causa es la se�alada.

 

V�deo:

 Fundamentos de la Medicina del Dr. Hamer y Dr. Kremer por Antonio Tagliati:

SALUD Y ENFERMEDAD -1- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER

*V�deo elaborado gracias al equipo de MIZAR-PETRUS

 

Enlaces:

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Nueva Medicina Germanica. Aprendiendo el Nuevo Paradigma Biol�gico ( Amigos de Hamer )

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